Imagen de grupo de la sesión de clausura, en la que intervino Marina Neira como conferenciante
La Sociedad Científica de Salud Pública Veterinaria-AVESA ha celebrado en Palmanova (Calvià, Islas Baleares) su 31º Congreso Nacional, bajo el lema ¿Qué papel debe jugar la salud pública veterinaria en la España turística del siglo XXI?, que ha congregado a investigadores, inspectores, clínicos y gestores sanitarios de todo el país.
La conferencia de clausura corrió a cargo de la doctora María Neira González, directora del Departamento de Medioambiente, Cambio Climático y Salud de la Organización Mundial de la Salud-OMS, en tanto que a la inauguración asistieron la presidenta de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares, Marga Prohens Rigo, y del alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual Guasp.
La elección de Calvià como sede del congreso tiene un significado que va más allá de lo logístico. Este municipio de la costa mallorquina recibe cada año a millones de visitantes de todo el mundo y representa, en palabras del presidente de AVESA, "un laboratorio vivo de los retos sanitarios que queremos abordar. Si hay un lugar en España donde la salud pública veterinaria y el turismo se miran a los ojos cada día, ese lugar es Calvià”. La organización ha contado con la colaboración decisiva del Colegio de Veterinarios de las Islas Baleares), cuyo presidente, Ramón García Janer, ha sido pieza clave en la preparación del evento.
AVESA cumple este año más de cuatro décadas organizando jornadas y congresos científicos ininterrumpidos para la profesión veterinaria en España. En ese tiempo, la sociedad ha acompañado la evolución de la disciplina desde los primeros debates sobre seguridad alimentaria hasta la visión más amplia que hoy se conoce como One Health: la salud como un bien indivisible entre personas, animales y medio ambiente. "El veterinario de salud pública no es un técnico de segunda fila. Es un guardián esencial de la salud colectiva. Es quien trabaja para que el turista que llega a estas islas se marche sano a su casa”, señaló Álvaro Mateos.
Durante el acto inaugural, el presidente de AVESA anunció la incorporación de la sociedad como miembro de SESPAS, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria. “Este paso no es un trámite burocrático, sino la expresión de una convicción: que la salud pública veterinaria forma parte inseparable de la salud pública en su conjunto, y que nuestro lugar está junto a los epidemiólogos, los médicos de salud pública, los enfermeros comunitarios y los gestores sanitarios. No al margen de ellos, sino con ellos”, precisó.
La presencia en el Comité de Honor del congreso del presidente de SESPAS, Manuel Herrera Artiles, es el primer fruto visible de esta nueva etapa de colaboración entre ambas comunidades científicas.

Un programa centrado en los retos sanitarios del turismo
El programa científico del congreso se articuló en torno a cuatro mesas temáticas que abordan los principales retos de la salud pública veterinaria en el contexto turístico:
▸ Patógenos emergentes en hostelería y distribución de alimentos: las nuevas cepas no entienden de temporadas turísticas.
▸ Modelos modernos de formación en manipulación higiénica: formar bien es prevenir, y prevenir es la mejor política sanitaria.
▸ Sostenibilidad alimentaria y ambiental en destinos turísticos: el desperdicio alimentario como riesgo sanitario.
▸ Control oficial en espacios efímeros: mercadillos, food trucks y festivales, donde la higiene no puede ser opcional.
La conferencia de clausura de la doctora María Neira, figura de referencia mundial en salud ambiental y cambio climático, puso el broche a un Congreso que aspira a situar la salud pública veterinaria en el centro del debate sanitario nacional.
En esta sesión final, el vicepresidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Miquel Molins, subrayó que la veterinaria “ha sido, es y seguirá siendo uno de los pilares fundamentales de la salud pública”, insistiendo en que las funciones de vigilancia epidemiológica, seguridad alimentaria y control de zoonosis sitúan a los veterinarios en una posición estratégica en el enfoque One Health.
“Este modelo no es una declaración teórica, sino una exigencia operativa en un contexto global interconectado, vulnerable y sometido a riesgos crecientes. La profesión veterinaria nació con esta mirada integradora y que, por tanto, nos corresponde mantenerla viva, reforzarla y proyectarla hacia el futuro. Por formación, bagaje científico y papel en la gestión del riesgo, somos una profesión esencial para anticipar amenazas sanitarias y proteger a la población”, recordó Molins, quien además defendió la colegiación como herramienta de cohesión, rigor y liderazgo.