José Manuel Arnáiz, Carlos Sánchez, José María González, Carmen Suárez, Teresa G. Nieto, Rufino Álamo y Juan Monge, en la sede colegial ayer
La junta de gobierno que regirá durante los próximos seis años el Colegio de Veterinarios de Valladolid, encabezada por Rufino Álamo Sanz, tomó ayer posesión de sus cargos en un acto celebrado en la sede. Este equipo, resultante de las elecciones convocadas el pasado 28 de febrero, incorpora dos componentes nuevos, que son Juan Manuel Arnáiz Esteban y Carlos Sánchez Cuéllar.
El equipo queda configurado de la siguiente manera:
Presidente: Rufino Álamo Sanz, jefe de Servicio de Alertas y Respuesta Rápida, de la Dirección General de Salud Pública. Consejería de Sanidad.
Secretaria: María Teresa García Nieto, veterinaria de la Unidad Regional de la Consejería de Sanidad.
Vicepresidente: Carmen Suárez Montesino, consultora agroalimentaria-
Vicesecretario: José María González García, veterinario funcionario del Servicio Territorial de Sanidad en Valladolid.
Tesorero: Juan Manuel Arnáiz Esteban, jefe del Servicio Territorial de Sanidad de Valladolid.
Vocal: Juan Monge Albarrán, veterinario clínico de pequeños animales y exóticos.
Vocal: Carlos Sánchez Cuéllar, clínico de caballos. Certificado OCV en clínica equina.
Los dos nuevos integrantes cubren las vacantes dejadas tras más de dos décadas de trabajo en la entidad colegial por Ana Mataix de Benito, veterinaria del Ayuntamiento de Valladolid, y Arancha del Río Moncada, veterinaria de Salud Pública, a quienes el presidente agradeció su dedicación y defensa de los intereses de la profesión.
Entre los propósitos de la nueva junta hay que destacar dos grandes áreas: mejorar las prestaciones y la atención a los 440 colegiados y colegiadas, y ser garantes de la calidad de los servicios veterinarios a la sociedad. En el primer ámbito se quiere mejorar la interrelación del Colegio con los colegiados, para lo que se pretende impulsar la comunicación digital y las redes y dinamizar las comisiones de trabajo.
Lucha contra el intrusismo
En el segundo, la lucha contra el intrusismo y asegurar el cumplimiento deontológico son los instrumentos fundamentales. Del desarrollo de ambas áreas, y como tercer gran objetivo, “se apuesta por el conocimiento de las funciones y actividades de las ciencias veterinarias, muchas de las cuales son escasamente identificadas a nivel social”, apuntó Álamo, quien también pone en valor los compromisos de transparencia, participación, objetividad y eficiencia.
Como aval de gestión, el nuevo equipo subraya el apoyo a las reivindicaciones del colectivo (medicamento, veterinario de explotación y especialidades), la firma de diversos convenios (Ayuntamiento de Valladolid, Un Universidad de Valladolid, Caja Rural de Zamora...), la saneada situación financiera, el aumento de actividades y oferta de formación a costes reducidos, la presencia en medios de comunicación y el premio conjunto con la Academia de Medicina y Cirugía de Valladolid, entre otros.