El presidente de la OCV, esta tarde en la Comisión de Sanidad del Congreso
El presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Gonzalo Moreno del Val, ha comparecido hoy ante la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, con motivo de la puesta en marcha de la subcomisión que aborda el estado de la veterinaria en España, para explicar con detalle los problemas derivados de la normativa del medicamento veterinario y otras cuestiones relevantes, como el desconocimiento social e institucional de la importancia del veterinario dentro de la sanidad y la precariedad laboral.
Moreno ha señalado que, si bien la Ley General de Sanidad recoge la veterinaria como prestación básica del sistema sanitario público, no existe un reconocimiento real. “No se escucha a la profesión sobre nuevas normativas que afectan a la salud pública, ni en crisis sanitarias de enfermedades zoonósicas como el COVID-19. Es frecuente leer normas en cuya redacción encontramos las palabras “One Health”, pero no hay medidas tangibles que nos tengan en cuenta e implementen realmente el concepto Una Sola Salud”, precisó.
En la misma línea, recordó que en regulaciones específicas de la veterinaria “tampoco encontramos el adecuado enfoque sanitario. Esto ha sucedido, por ejemplo, en la reglamentación del veterinario de explotación, donde las presiones de los sectores productivos provocaron que la sanidad se relegara a segundo lugar, y la figura del veterinario pasara a ser voluntaria”.
Otros argumentos expuestos ante los parlamentarios se han centrado en que no se tienen en cuenta las peculiaridades de la profesión, “cuando la propia AEMPS reconoce que tenemos 7 veces menos medicamentos autorizados que en humana y 8 veces menos tipos de presentaciones disponibles para adaptarnos, eso sí, a las múltiples especies y sus pesos”, en la imposibilidad de acceder a las especialidades del Sistema Nacional de Salud y en la vigencia del IVA del 21 por ciento para los animales de compañía.
Respecto a la realidad del ejercicio profesional de la veterinaria en España, Gonzalo Moreno ha descrito un panorama complejo, condicionado por la precariedad, remuneración insuficiente, exceso horario y falta de conciliación, tal como refleja un estudio realizado por la OCV en 2023 con una base de más de 3.000 encuestas.
Escasa remuneración
“El salario medio de esta profesión universitaria se sitúa en los 25.000 euros brutos anuales, a lo que hay que sumar las excesivas horas trabajadas y horarios que impiden la conciliación con la vida familiar. Todo ello confluye en una valoración de la calidad de vida con una nota media de 5,39 sobre 10. Estas condiciones favorecen, en un entorno cada vez más exigente, la aparición de problemas de salud mental como estrés, ansiedad y sobrecarga de trabajo”, aseguró Moreno, que hizo también referencia a los casos de agresiones a profesionales.
“Todas estas circunstancias –continuó- ayudan a explicar el altísimo abandono de la profesión. Casi el 45% de los veterinarios se han planteado hacerlo. Somos uno de los países del mundo que más veterinarios forma, el país de la UE con más facultades, y, paradójicamente, tenemos un déficit de veterinarios, especialmente en zonas rurales, con los importantes problemas que eso nos ocasiona como sociedad. Tenemos que dedicar esa enorme inversión no a nuevas facultades, sino a incentivar el ejercicio de nuestros compañeros y compañeras, o velar porque sus condiciones de trabajo sean dignas. Estamos frustrando y perdiendo a jóvenes con muchísimo talento, y otros países de nuestro entorno se aprovechan de esta situación”.
En lo concerniente al medicamento veterinario, Moreno ha reiterado que la prescripción es una de las principales atribuciones de las profesiones sanitarias para velar por la salud y tratar las enfermedades, para destacar además que el 60% de las enfermedades infecciosas que afectan a las personas provienen de los animales, ante lo que se ha preguntado de modo retórico “por qué se dificulta la capacidad de prescripción y uso de medicamentos por parte de los veterinarios”.
Además, ha recordado que antes de que entrara en vigor el RD 666 “España ya había reducido el 70% de los antibióticos usados en ganadería, y que, su uso en animales de compañía supone, según el Ministerio de Sanidad, el 0,19% del total de antibióticos consumidos en nuestro país, incluidos los de humana. Pese a todo, a los veterinarios españoles se les imponen condiciones más estrictas de uso y control de medicamentos que a nuestros homólogos europeos”,
Al respecto, ha subrayado que la propia EMA y la AEMPS reconocen en sus informes el uso prudente de los antimicrobianos por parte de los veterinarios españoles, al existir un doble control (ESUAVET y PRESVET), y ha criticado tanto la enorme carga burocrática como el régimen sancionador.
Modelo europeo en el suministro de fármacos
Por otro lado, el presidente de la OCV ha incidido en que En Europa impera un sistema de distribución de medicamentos “en el que los propios veterinarios tienen la facultad de prescribir y suministrar los fármacos necesarios para completar los tratamientos de sus pacientes, y España es una de las pocas excepciones. Con el modelo europeo, siguiendo la filosofía del uso racional de los medicamentos, se recibe la cantidad justa y necesaria de fármacos directamente tras la consulta, asegurando una continuidad asistencial directa, impidiendo que queden sobrantes en los hogares de los tutores, y evitando riesgos de uso indebido”.
“Necesitamos que las administraciones valoren el impacto sanitario de nuestra profesión, velen por sus profesionales, y regulen nuestra actividad adecuadamente para que podamos ofrecer el mejor servicio, basado en la ciencia, a la sociedad. Necesitamos que entiendan sus peculiaridades y que se nos aplique un marco normativo propio y adaptado, distinto al de la medicina humana, porque somos diferentes. Necesitamos avanzar hacía normas que nos permitan aplicar nuestro criterio y poder facilitar un uso adecuado de los medicamentos en animales, tanto de compañía como de producción, sin que eso suponga arriesgarnos a una sanción”, concluyó.
Al término de su intervención, el presidente de la OCV agradeció la atención de los diputados presentes y respondió a diferentes preguntas formuladas desde los distintos grupos parlamentarios.