La veterinaria también es clave en la protección de la salud pública, la seguridad alimentaria y la sanidad ambiental. En esta nueva entrega de Rostros de la veterinaria, la OCV resalta la labor de Catalina Romero Fernández, veterinaria de salud pública en Castilla-La Mancha.
La veterinaria es una profesión esencial para la sociedad, con un papel fundamental en ámbitos que van mucho más allá de la clínica de animales. Entre ellos, la salud pública veterinaria ocupa un lugar clave en la protección de la población, la seguridad alimentaria y la prevención de riesgos sanitarios.
En este contexto, la Organización Colegial Veterinaria destaca la figura de Catalina Romero Fernández, veterinaria colegiada en Ciudad Real, con una amplia trayectoria profesional en el ámbito de la salud pública, la seguridad alimentaria y la sanidad ambiental.
Licenciada en Veterinaria por la Universidad Complutense de Madrid en 1985 y con un Máster en Nutrición y Calidad de los Alimentos, Catalina Romero ha desarrollado una extensa carrera dentro de la Administración sanitaria. Tras iniciar su actividad profesional como veterinaria interina en distintos municipios de la provincia de Ciudad Real, en 1992 se incorporó como veterinaria de salud pública en La Solana.
A lo largo de su trayectoria ha asumido diferentes responsabilidades, entre ellas la jefatura de distrito de Tomelloso/Manzanares, así como la jefatura de servicio de Salud Pública, Drogodependencias y Consumo en la provincia de Ciudad Real. Desde 2015 ocupa nuevamente la jefatura de distrito, donde coordina el trabajo de los equipos encargados del control sanitario de alimentos, la seguridad alimentaria y la sanidad ambiental.
Un trabajo clave para la seguridad alimentaria
En su día a día, Catalina Romero combina la gestión sanitaria con la coordinación de equipos profesionales encargados de la protección de la salud de la población. Su labor abarca desde la supervisión del control sanitario de alimentos y establecimientos hasta la gestión de alertas sanitarias o la investigación de posibles brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Como ella misma explica, "supervisamos el control sanitario de alimentos, establecimientos e industrias alimentarias, así como aspectos relacionados con la sanidad ambiental. Nuestro objetivo es prevenir riesgos y garantizar que los alimentos que llegan a los consumidores sean seguros. Este trabajo, muchas veces discreto y poco visible, resulta esencial para garantizar la seguridad de la cadena alimentaria y la protección de la salud colectiva".

Salud pública veterinaria y enfoque One Health
La labor de los veterinarios en salud pública no se limita únicamente al control de alimentos, sino que abarca también la vigilancia de enfermedades, la sanidad ambiental y la gestión de riesgos sanitarios desde un enfoque integral.
En este sentido, la veterinaria desempeña un papel clave dentro del enfoque One Health, que reconoce la interconexión entre la salud animal, la salud humana y el medio ambiente.
Tal y como señala Catalina Romero, "la salud pública veterinaria está directamente vinculada con algo tan básico como lo que comemos y con el entorno en el que vivimos. Es un trabajo muchas veces discreto, poco visible, pero fundamental para la protección de la sociedad”.
Prevención, coordinación y toma de decisiones
Uno de los aspectos más complejos de su trabajo es la toma de decisiones ante posibles riesgos sanitarios, donde la rapidez y el rigor son fundamentales. A ello se suma la coordinación de equipos, la gestión de recursos y la necesidad de equilibrar la protección de la salud pública con la realidad del sector alimentario.
A lo largo de su carrera, Catalina Romero ha contribuido de forma destacada a la gestión de situaciones sanitarias complejas, como el brote de legionelosis en Manzanares en 2015, labor por la que fue reconocida con la Placa al Mérito Sanitario en Castilla-La Mancha.
Una profesión con impacto directo en la sociedad
La trayectoria de Catalina Romero refleja la dimensión social de la veterinaria, una profesión que impacta directamente en la vida de las personas, muchas veces desde ámbitos poco visibles.
Como ella misma resume, "la veterinaria es una profesión esencial para la sociedad porque conecta la salud de los animales, las personas y el medio ambiente”.
Con esta publicación, el Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España pone en valor el trabajo de los profesionales veterinarios en el ámbito de la salud pública y su contribución a la protección de la sociedad.
Esta iniciativa forma parte de “Rostros de la veterinaria”, una sección que la OCV publicará de forma periódica para difundir la labor de los profesionales de la veterinaria y dar visibilidad a las distintas áreas en las que ejercen su trabajo en pro de la sanidad animal, la salud pública, la seguridad alimentaria, la investigación y el medio ambiente.