Interior de una explotación avícola de puesta, una producción que lidera esta provincia
El Colegio de Veterinarios de Toledo ha puesto a disposición de sus 700 colegiados herramientas específicas para realizar las visitas zoosanitarias obligatorias en explotaciones ganaderas, así como los informes correspondientes. Estas visitas constituyen una herramienta clave de vigilancia sanitaria y bienestar animal cuyo objetivo es prevenir la introducción y propagación de enfermedades, o su detección temprana, además de asegurar el cumplimiento de las normas de sanidad, bioseguridad y manejo.
Durante la inspección, el veterinario evalúa las condiciones higiénico-sanitarias, los sistemas de bioseguridad, la salud y bienestar de los animales, los programas sanitarios o el uso responsable de medicamentos. Asimismo, elabora un informe que recoge las observaciones realizadas, las posibles deficiencias detectadas y las medidas correctoras propuestas. Un informe que debe conservarse y ponerse a disposición de la autoridad competente cuando sea requerido.
El servicio que ofrece el Colegio incluye un documento de verificación diseñado para revisar de forma sistemática todos estos aspectos contemplados en la normativa, generar el informe e integrar la firma digital tanto del veterinario como del titular de la explotación. De este modo cubre las exigencias establecidas tanto por la normativa europea como por el Real Decreto 346/2025, que introdujo aspectos relevantes para el ejercicio veterinario.
Situación en la provincia
En Castilla-La Mancha, la existencia desde 2004 de la figura del veterinario de explotación ha permitido que las granjas se clasifiquen en un nivel de riesgo bajo. Eso implica una frecuencia de 18 meses en las visitas zoosanitarias, aunque puede variar en función de la evolución sanitaria o de factores específicos como el uso de antibióticos. Dado que la normativa comenzó a aplicarse el 1 de junio de 2025, las que no hayan realizado aún la primera visita deben efectuarla antes del 31 de diciembre de 2026.
El presidente del Colegio, Juan Julián García Gómez, explica que “desde la entidad trabajamos para que los veterinarios estén permanentemente adaptados a los nuevos requisitos normativos y técnicos y puedan desarrollar sus funciones con eficacia. Es una que labor cobra especial importancia cuando hablamos de las visitas zoosanitarias, acciones esenciales para reforzar la prevención, mejorar el control sanitario, contribuir a la protección de la salud pública y, en general, apoyar la producción ganadera, un pilar fundamental de la economía y la sociedad de Toledo”.