El Colegio de Veterinarios de Málaga ha conseguido una nueva sentencia condenatoria por un delito de intrusismo profesional, tras denunciar ante el SEPRONA la actividad de una persona no colegiada y sin título habilitante de licenciada o graduada en Veterinaria que realizaba limpiezas dentales con ultrasonidos en perros, sin anestesia, y que ofertaba como un servicio complementario a la peluquería canina.
La condenada, que anunciaba esta prestación a través de su página web y de sus redes sociales, la llevaba a cabo en su propia vivienda, sin disponer de licencia de apertura, sin estar dada de alta en el régimen de autónomos de la Seguridad Social y cobrando 35 euros por intervención.
La persona investigada ha prestado conformidad con la pena solicitada tanto por el Ministerio Fiscal como por la acusación particular ejercida por el Colegio de Veterinarios de Málaga, bajo la dirección técnica su abogado La condena impuesta consiste en seis meses de multa, a razón de ocho euros diarios, por un delito de intrusismo profesional tipificado en el artículo 403.1 del Código Penal.
Para la correcta tramitación del procedimiento ha resultado determinante la labor coordinada con el equipo de investigación del SEPRONA, con cuyos agentes la corporación mantiene una relación de cooperación y colaboración muy estrecha en distintos asuntos vinculados a la defensa del bienestar animal, la legalidad profesional y la salud pública.
Informes periciales
Asimismo, durante el procedimiento se aportaron informes periciales elaborados por dos veterinarias colegiadas, especialistas en odontología y cirugía maxilofacial veterinaria, así como un informe del vocal de Intrusismo Profesional, José María Ramírez Cuevas. Dichos informes concluían que la limpieza dental con ultrasonidos constituye un acto clínico y, por consiguiente, una actuación de competencia exclusiva de los profesionales veterinarios.
Esta resolución supone la segunda sentencia condenatoria por intrusismo profesional conseguida por el Colegio de Veterinarios de Málaga en el último año, lo que refuerza la línea de actuación emprendida por la institución colegial frente a prácticas ilegales que ponen en riesgo la salud de los animales y pueden comprometer también la salud pública.
Desde la entidad que preside Juan Antonio de Luque se anima a todos los colegiados a colaborar activamente y a poner en conocimiento de la institución cualquier práctica irregular o indicio de intrusismo profesional, con el objetivo de proteger la profesión veterinaria, garantizar una atención clínica adecuada y preservar el bienestar de los animales.