Los veterinarios de Ceuta han expuesto a la Organización Colegial Veterinaria (OCV) su preocupación por la inseguridad en el ejercicio de la profesión debida a la situación existente desde el pasado 30 de julio, y otras cuestiones como las singularidades administrativas de esta ciudad autónoma, el control del movimiento de animales de compañía y la falta de profesionales.
En el encuentro celebrado ayer en la sede colegial de Ceuta participaron, por parte de la OCV, el presidente, Gonzalo Moreno; el secretario general, José Ramón Caballero, y el tesorero y consejero de Digitalización, Juan Antonio de Luque, mientras que el Colegio estuvo representado por José María Jiménez vicepresidente; Sonsoles Carretero López, secretaria e inspectora de Sanidad Animal de la Ciudad Autónoma; Francisco Javier Domínguez, tesorero y jefe de Sección de Sanidad Exterior, y Leyre González Cano, veterinaria clínica.
Los veterinarios de Ceuta mostraron su inquietud por la situación de inseguridad existente en la ciudad, pero explicaron que han seguido ejerciendo su labor durante las últimas semanas prestando la totalidad de sus servicios, un aspecto fundamental en un enclave limítrofe con Marruecos en términos de sanidad animal y protección de la salud pública ante zoonosis como la rabia.
Aun así, señalaron las dificultades en servicios nocturnos, desplazamientos y actuaciones fuera de los centros. Algunas clínicas han tenido que trabajar con acceso restringido y otras medidas para extremar las precauciones. Pese a ello, el ritmo de vacunación antirrábica en la ciudad se ha mantenido.
Los profesionales ceutís subrayaron la importancia del trabajo veterinario “porque las fronteras no son impermeables” al paso de animales, y existe un tránsito constante hacia la Península en la que su vigilancia y control son imprescindibles.
Los veterinarios, fuera de la respuesta sanitaria
Los directivos del Colegio de Ceuta lamentaron la falta de participación veterinaria en la respuesta sanitaria a la crisis en relación con las actuaciones realizadas por las distintas administraciones con motivo de la crisis iniciada a finales de julio, en las que no se ha contado con representantes de la profesión veterinaria pese a abordarse cuestiones de salud pública.
Los asistentes a la reunión recordaron que este hecho no es novedoso, puesto que ya se produjo durante la gestión de la pandemia por SARS CoV 2 en 2020, y refleja una marginación evidente de la veterinaria, aun cuando el 70% de las enfermedades infecciosas en humanos provienen de los animales y existe una apuesta por el modelo Una Sola Salud.
Además, se abordó el encaje de la ciudad autónoma en las políticas europeas agraria y pesquera. En concreto, los profesionales plantean la posibilidad de promover que España solicite la incorporación de Ceuta al ámbito de aplicación de las políticas agraria y pesquera común.
El Colegio considera que esta vía podría simplificar significativamente los movimientos de animales y productos y evitar que determinadas operaciones estén sometidas a procedimientos equivalentes a los aplicables a territorios terceros.
Para prestar apoyo al funcionamiento de los colegios de veterinarios de Ceuta y Melilla, habida cuenta de sus características, la OCV –mediante sendos convenios específicos- recordó que desde comienzos de este año se ha reforzado la colaboración incluyendo determinadas aportaciones y apoyo jurídico.