El Colegio de Veterinarios de Valladolid celebró el sábado en el hotel Zentral Parque el acto conmemorativo de San Francisco de Asís, con presencia de más de una centenar de compañeros y compañeras ante los que el presidente de la corporación, Rufino Álamo, realizó una firme defensa de la veterinaria como “profesión profundamente humana, que exige empatía, formación continuada y un compromiso constante con la sociedad”.
“Debemos seguir construyendo juntos una veterinaria preparada para los nuevos retos, comprometida con la salud pública, la salud animal, el medio ambiente y el bienestar de la sociedad. Una veterinaria que, fiel a sus raíces, sea capaz de mirar hacia el futuro. Y que lo haga, hoy más que nunca, con el espíritu de nuestro patrón, San Francisco de Asís, en el 800 aniversario de su muerte”, señaló Rufino Álamo, quien precisó que un Colegio “es también memoria”.
En este sentido, el presidente se refirió a los desafíos de salud pública a los que se enfrenta el mundo actual, “donde la veterinaria tiene mucho que aportar, ante la aparición y expansión de diferentes enfermedades que han generado una notable preocupación en el sector y que nos han recordado la importancia de intensificar las medidas de bioseguridad, vigilancia y prevención”.
“El incremento de las temperaturas y los cambios ambientales –afirmó Álamo- favorecen además la expansión territorial o temporal de determinados vectores, planteando nuevos retos para la vigilancia epidemiológica y la protección de la salud. Porque nuestra profesión se encuentra precisamente en ese punto de encuentro entre la salud animal, la salud humana y la salud de los ecosistemas”.
Después, tuvo lugar la imposición de la insignia y diploma a jubilados en el último año, que son Miguel Ángel Domínguez González, Juan Luis Muñoz Sanz y Manuel María del Barrio García. En nombre de ellos intervino el primero, quien destacó la importancia de la “unidad en la profesión” y de “estrechar la relación entre veterinarios del pasado, del presente y del futuro, sin olvidar nunca que somos sanitarios, sin perder el espíritu crítico y sin dejar de lado al medio rural”.
Animales de producción
En nombre de los 26 nuevos colegiados, realizó el juramento hipocrático Mónica Encinas, mientras que tomó la palabra Pablo Bustos, quien explicó que su vocación surgió por la relación con el campo y manifestó su satisfacción por trabajar ya en un grupo cárnico de la comunidad, “porque siempre me han atraído los animales de producción y la ganadería es fundamental en nuestra economía y para la soberanía alimentaria”.

En esta edición, el Colegio también ha querido reconocer a 16 clínicas y centros veterinarios tanto de la capital como de la provincia con la entrega de una placa que acredita que el establecimiento sanitario en cuestión cumple los requisitos exigidos el Reglamento de Animales de Compañía, provista de un código QR.
En concreto, recibieron este distintivo las clínicas Kennel, Zorrilla, Tudela, Medina, San Ignacio, Cabalia, La Flecha, Fierecillas, Laguna, Medina, Wecan Agüera, El Gato Negro y Sonrisa Animal; los consultorios Pelucan Vet y Marta Gil Love Pets, así como el Centro de Referencia Visio Oftalmología Veterinaria.
Además, la entidad tributó un homenaje a dos componentes de la junta directiva que ya han dejado sus responsabilidades, y que fueron las dos primeras mujeres en incorporarse al citado órgano de gobierno: María Aránzazu del Río Moncada y Ana Mataix de Benito, con 36 y 24 años de dedicación, respectivamente.
El concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Valladolid, Alejandro García Pellitero, cerró el acto recordando que la ciudad dispondrá en breve de un espacio de enterramiento de mascotas en el cementerio de Las Contiendas, con el fin de atender la demanda existente, y explicó los detalles de una aplicación móvil que se acaba de poner en marcha con información prácticas para los propietarios, referida a clínicas, tiendas del sector, parques, taxis...
También asistieron al evento, entre otros, Luis Alberto Calvo Sáez, presidente de honor del Colegio de Valladolid y ex presidente de la OCV; José Luis Almudi, presidente del Colegio de Médicos de Valladolid; Ángel Tesedo, vocal del Colegio de Enfermería; los jefes de los Servicios Territoriales de Sanidad y de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Juan Manuel Arnaiz Esteban y Oscar Sayagués Manzano, respectivamente, y los presidentes de los Colegios de Veterinarios de Toledo, Juan Julián García Gómez, y de Zamora, Ángel Redondo Eleno.
Finalmente, ayer domingo se ofició la misa en memoria del colegiado José Carlos Piñero en la parroquia de los padres franciscanos, a la que asistieron varios compañeros y miembros de la junta directiva.