El Colegio de la Profesión Veterinaria de Asturias celebró la tradicional festividad de San Francisco, que este año tuvo lugar en Gijón y contó con la presencia de la alcaldesa de la ciudad, Carmen Moriyón, quien asistió al acto como invitada y afirmó que “sin la profesión veterinaria, no hay salud pública”. Fue una reflexión de la primer edil gijonesa en el contexto de un acto en el que alabó la labor profesional de los veterinarios y también la figura de Odile Rodríguez de la Fuente, premiada con la medalla de oro del Colegio de este año.
Frente a un nutrido auditorio de colegiados, el presidente, David Iglesias, fue el maestro de ceremonias de un acto que contó también en la mesa presidencial con la directora general de Ganadería y Sanidad Agraria del Principado, Rocío Huerta; la subdirectora general de Salud Pública, María Luisa Rodríguez Velasco; y la vicepresidenta del Colegio, Rocío Quince.
Tras las intervenciones tuvo lugar la entrega de la medalla de oro a Odile Rodríguez de la Fuente, cuya figura glosó Rocío Quince, quien señaló el “profundo y sincero reconocimiento a la impresionante, necesaria y estimulante labor” de la bióloga y divulgadora científica, hija del pionero Félix Rodríguez de la Fuente.
Por su parte, la galardonada dijo sentirse emocionada por este reconocimiento que “no es sólo un honor, sino un abrazo de una tierra que encarna la belleza y la diversidad”. También habló de la gran trascendencia del enfoque One Health, que refleja que “somos naturaleza y necesitamos a la naturaleza”.
A continuación se entregaron las insignias de oro a los veterinarios que cumplen 50 años de colegiación: Vitalino Hernández de la Red, José Andrés Noriega y Juan Manuel Rodríguez Polo; las insignias de plata por 25 años de colegiación a Susana Acle Olivo, Ignacio Alonso Álvarez, Clara Patricia Álvarez Martínez, Ana María Bances Pérez, Juan Bulnes Sánchez, Roberto de Paz López, Mónica del Cueto Cañón, Ruth Fernández Iglesias, María Carmen González Llerandi, Rubén Gutiérrez Rasa, Gabriel Kiercheben Muñiz, Emilio José López Iglesias, José Sampayo Cabrera y Pedro Vega Viñes.

También se reconoció a los veterinarios recientemente jubilados José Agüera Menéndez, Consolación Fernández Fernández y Horacio Rodríguez Bango; y a los nuevos colegiados: Mateo Gayoso Álvarez, Laura González García, Iratxe Madiedo Álvarez, Stephany Alejandra Rodríguez Rojas y María Sánchez Monzón.
Finalmente, se entregaron los Premios Ignacio Menes del Colegio, que recayeron en Cristian Cabo Álvarez (primer premio), por su trabajo: Encephalitozoon cuniculi como causa de uveítis y cataratas en gatos, una zoonosis infradiagnosticada. A propósito de un caso clínico; Laura Junquera Vázquez (segundo premio), por su trabajo Resistencias antibióticas en Escherichia coli de gallinas Pita Pinta Asturiana en Asturias: prevalencia de β-lactamasas de espectro extendido (BLEE) y análisis de patrones fenotípico, y a María José Capilla Tatay (tercero) por su trabajo Conducto arterioso persistente en la especie felina.
Apoyo solidario
Tras finalizar el acto, Pablo Colunga, vocal y coordinador del área de Pequeños Animales, expuso la situación de un compañero, Enrique Senís, cuya hija padece una enfermedad ultrarrara, por el momento sin tratamiento. Kike y su familia están luchando para conseguir los fondos necesarios para avanzar en dichas investigaciones y poder sacar al mercado un tratamiento efectivo.
Desde la junta de gobierno, así como desde la comisión de pequeños animales del Colegio, se quiere intentar dar visibilidad a su situación para que llegue lo más lejos posible y colaborar con su familia en todo lo que esté en nuestra mano. Por ello, se organizó una rifa en la cena posterior en la que se sorteó una camiseta tanto del Sporting como del Real Oviedo firmada por todos los integrantes sus plantillas actuales, así como una escapada rural y una acuarela. Todo lo recaudado será donado íntegramente a Kike y su familia.