El presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Gonzalo Moreno, se ha reunido con el subdirector general de la Oficina del Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad, Francisco González Aguado, y con el jefe de área de la Oficina Técnica, Carlos Zurita, para trasladar la situación del bienestar emocional en la profesión veterinaria y explorar vías de colaboración, entre ellas la realización de un estudio específico que permita dimensionar el problema y orientar futuras medidas preventivas.
Durante el encuentro, Gonzalo Moreno ha defendido la necesidad de disponer de indicadores públicos -bajas registradas en la Seguridad Social- sobre el impacto del malestar psicológico en el colectivo, y ha planteado la conveniencia de que, dentro de los cauces que correspondan, puedan analizarse datos agregados sobre incapacidades temporales asociadas a depresión, ansiedad u otros trastornos, con el fin de contar con información real y actualizada.
La OCV ha recordado que ya existen indicios relevantes que aconsejan profundizar con un estudio específico. Así, el estudio sobre tendencias del sector veterinario realizado por encargo de la propia Organización en 2023, con una muestra de más de tres mil veterinarios, ya recoge algunas problemáticas expresadas por el colectivo como el malestar psicológico, estrés o episodios de violencia (verbal, física o a través de redes).
“Son aspectos de una realidad en el ejercicio profesional y de unas condiciones laborales que, a menudo, contribuyen al deterioro del bienestar emocional de los veterinarios y que refuerza la necesidad de promover medidas preventivas y de apoyo”, señaló Moreno, quien coincidió con el equipo del Comisionado en la conveniencia de impulsar este proyecto.
Además, recordó que la veterinaria, como profesión sanitaria, debe ser tenida en cuenta dentro de las políticas públicas de salud mental que se lleven a cabo desde el Ministerio de Sanidad. La reunión se enmarca en la línea de trabajo acomete la OCV para situar la salud mental como prioridad institucional y trasladar a los distintos ámbitos públicos la importancia de abordar este reto desde una perspectiva estructural, basada en la evidencia, en coherencia con el papel de la veterinaria dentro del enfoque One Health.