Una delegación de la Organización Colegial Veterinaria (OCV) encabezada por su presidente, Gonzalo Moreno, ha mantenido un encuentro con Ricardo Álvarez Arroyo, subdirector General de Impuestos sobre el Consumo del Ministerio de Hacienda, con el objetivo de trasladar la posición de la profesión veterinaria sobre la fiscalidad aplicada a los servicios veterinarios y explorar vías de avance compatibles con el marco normativo vigente.
Durante el encuentro, la OCV ha puesto de manifiesto que la sanidad veterinaria no puede interpretarse únicamente como un servicio de consumo, sino como una actividad sanitaria con impacto directo en la salud pública, la seguridad alimentaria y el bienestar animal, alineado con el enfoque One Health.
En este sentido, la OCV ha trasladado que una fiscalidad elevada en servicios veterinarios dificulta la medicina preventiva, puede retrasar decisiones sanitarias relevantes y afecta especialmente a hogares y entornos con mayor vulnerabilidad, teniendo además un impacto indirecto en costes sanitarios y de control público que podrían prevenirse mediante una mayor accesibilidad a la atención veterinaria básica.
Durante la reunión se han compartido referencias técnicas y experiencias comparadas que permiten abrir un espacio de análisis sobre posibles mecanismos fiscales que favorezcan el acceso a la sanidad veterinaria, sin perder de vista el equilibrio presupuestario y la seguridad jurídica.
Compromiso en programas electorales
Cabe destacar que la revisión de la fiscalidad aplicada a los servicios veterinarios ha sido objeto de debate en distintos ámbitos parlamentarios en los últimos años, llegando a incorporarse como compromiso en programas electorales de diversas formaciones políticas y a valorarse su inclusión en sucesivos proyectos de Presupuestos Generales del Estado.
Este hecho confirma su viabilidad técnica y que cuyo avance depende del consenso político necesario para adecuar la fiscalidad a la función sanitaria y preventiva que desempeña la veterinaria en la sociedad.
El presidente de la OCV, Gonzalo Moreno, ha señalado que “la veterinaria es un pilar silencioso de la salud pública: previene, detecta y controla riesgos sanitarios antes de que lleguen a las personas. Por eso, creemos que hay margen para seguir trabajando con rigor en fórmulas que hagan la fiscalidad más proporcionada a la realidad sanitaria del servicio veterinario”.
En el encuentro también han participado Yasmina Domínguez, consejera de la OCV y presidenta del Colegio de Veterinarios de Almería, y María Luisa Fernández, presidenta del Colegio de Tenerife, quien trasladó referencias implementadas en las Islas Canarias donde, en este caso, el Impuesto General Indirecto Canario (IGIC) es de tipo reducido para los servicios veterinarios.
Realidad asistencial
La Organización enmarca este encuentro en su agenda de interlocución institucional para abordar los principales retos de la profesión, entre ellos el acceso a una regulación más ajustada a la realidad asistencial y una fiscalidad coherente con la naturaleza sanitaria de los servicios veterinarios.
Esta línea de trabajo se desarrolla, además, en el contexto de la recientemente constituida Subcomisión relativa al Estudio de la Situación del Sector Veterinario en España en el seno de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, donde se abordarán los principales retos estructurales de la profesión, entre ellos el acceso a la atención veterinaria y su impacto en la salud pública.
La OCV ha reiterado su disposición a seguir aportando evidencia y propuestas técnicas que permitan avanzar en soluciones equilibradas y sostenibles.