Los 1.167 colegiados del Colegio de la Profesión Veterinaria de Las Palmas ya tiene nueva sede. La inauguración del espacio con la presencia del presidente de la corporación, Pablo Varona, junto al presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales; la alcaldesa de Las Palmas, Carolina Darias, y el director general de Salud Mental y Adicciones de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, Fernando Gómez-Pamo, además de representantes de la Universidad de Las Palmas, ayuntamientos de la provincia de Las Palmas y colegios profesionales del área sanitaria.
“Tener veterinario no es caro, lo caro es no tenerlo”, manifestó el presidente colegial, mientras que las autoridades invitadas al acto destacaron la colaboración con el Colegio y el papel crucial que tienen estos profesionales sanitarios en la sociedad, “ya que la sanidad animal está estrechamente vinculada a la sanidad humana y ambiental. Estas tres sanidades conforman una sola en el One Health y las tres tienen que trabajar como si fueran una porque no tiene sentido ninguna de ellas sin las otras dos”.
Además, reconocieron “el papel fundamental que tienen los profesionales veterinarios en la seguridad alimentaria que garantiza que la cadena llegue de los animales a las personas con total garantía”.
Gómez-Pamo señaló que “el veterinario es un colectivo esencial en nuestra tierra, tanto en el bienestar animal como en la salud pública que nos afecta a todos. Los veterinarios imponen un rigor científico y una vocación de servicio a prueba de bomba”.
Por su parte, Carolina Darias felicitó al Colegio de la Profesión Veterinaria por la nueva sede y por ser uno de los primeros en aprobar el lenguaje inclusivo. “Antes se llamaba Colegio de Veterinarios a secas y ahora Colegio de la Profesión Veterinaria para que en su denominación oficial estén incluidas las mujeres. Esta profesión también es fundamental para afrontar la crisis alimentaria y el cambio climático”.
Bienestar animal y seguridad alimentaria
Antonio Morales subrayó que en este colectivo de casi 1.200 colegiados en la provincia de Las Palmas “la mayoría son mujeres ya que es una profesión cada vez más feminizada”. Señaló que desde el Cabildo hay una colaboración intensa con los 21 municipios de la isla en esta materia, “porque los veterinarios y veterinarias son los vigilantes del bienestar animal y de la seguridad en la cadena alimentaria”.
Pablo Varona reivindicó la profesión veterinaria, “que tiene un gran desgaste para los colegiados y que debe ponerse en valor en esta sociedad. Nosotros hemos trabajado muchas veces de forma altruista, pero debemos tener una remuneración adecuada al trabajo social que hacemos, ya que no solo afecta a los animales, sino también a las personas”.
“Luchamos contra las epidemias, las pandemias, el maltrato animal, la muerte de cetáceos, las colonias felinas. No puede haber ningún ayuntamiento sin un veterinario municipal. Pretendemos que la sociedad reconozca esta profesión tan esencial y sacrificada”, concluyó Varona.