La veterinaria desempeña un papel esencial en la conservación de la biodiversidad, la detección de enfermedades y la protección de la salud pública. En esta nueva entrega de Rostros de la Veterinaria, la OCV destaca la trayectoria de Pedro María Mojica, veterinario del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Santa Faz, en Alicante, referente en fauna silvestre, toxicología veterinaria y control de zoonosis.
Hay que insistir en que se trata de una profesión con múltiples ámbitos de actuación que van mucho más allá de la clínica de animales de compañía. Entre ellos, la atención a la fauna silvestre constituye una de las áreas más complejas y estratégicas, ya que conecta directamente la salud animal, la conservación de la biodiversidad, la salud pública y la protección del medio ambiente.
Pedro María Mojica, veterinario colegiado en Alicante y profesional vinculado desde hace más de 25 años al citado Centro de Recuperación, dependiente de la Generalitat Valenciana, desarrolla además una intensa actividad docente como profesor asociado de Toxicología en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia.
Doctor en Veterinaria desde 1998, con una tesis centrada en la biomonitorización de insecticidas organoclorados en aves rapaces, su trayectoria ha estado estrechamente ligada al estudio de la fauna silvestre, los contaminantes ambientales, las intoxicaciones y la toxicología veterinaria. Asimismo, forma parte de la Unidad de Toxicología Forense de la Universidad de Murcia (SERTOXMUR), participando en investigaciones y actividades científicas relacionadas con la salud animal y el medio ambiente.
Recuperar animales para devolverlos a la naturaleza
La actividad diaria de Pedro María Mojica se centra en la recuperación, atención clínica y manejo sanitario de fauna silvestre. El objetivo final no es únicamente curar al animal, sino conseguir que pueda regresar a su entorno natural con garantías de supervivencia.

"Lo más complejo de trabajar como veterinario en fauna silvestre es que no solo tratas animales, sino que trabajas para devolverlos al medio natural con posibilidades reales de supervivencia", explica.
Entre los casos que atiende con mayor frecuencia se encuentran animales afectados por traumatismos, intoxicaciones o patologías derivadas de la interacción con la actividad humana. “En el caso de las aves rapaces, las fracturas constituyen una de las principales causas de ingreso, mientras que en aves acuáticas son habituales las intoxicaciones por plomo o los brotes de botulismo. Durante la primavera y el verano, además, aumenta notablemente el número de ingresos de pollos caídos de los nidos pertenecientes a numerosas especie”, precisa.
Junto a la atención clínica, una parte importante de su trabajo “consiste en la realización de necropsias e informes periciales relacionados con especies protegidas o con casos en los que la actividad humana ha intervenido en la muerte o lesión de los animales, como disparos, electrocuciones o envenenamientos”.
Fauna silvestre, salud pública y vigilancia ambiental
La labor desarrollada en los centros de recuperación de fauna silvestre tiene una relevancia que trasciende el bienestar individual de los animales atendidos. La observación y estudio de las patologías presentes en la fauna permiten detectar enfermedades emergentes, identificar contaminantes ambientales y monitorizar amenazas que afectan tanto a los ecosistemas como a la salud pública.

Según señala Pedro María Mojica, "lo que ocurre en la fauna silvestre puede ser un indicador del estado del entorno y ayudarnos a detectar problemas ambientales o sanitarios que puedan afectar a la salud humana".
Su trabajo también está estrechamente relacionado con la vigilancia de zoonosis y con el estudio de intoxicaciones y contaminantes ambientales que afectan a la fauna salvaje. Esta labor resulta especialmente importante en un contexto en el que las fronteras entre salud animal, salud ambiental y salud humana son cada vez más estrechas.
El veterinario como puente entre la naturaleza y la sociedad
Uno de los aspectos que Mojica considera más importantes es dar a conocer a la sociedad la amplitud real de la profesión veterinaria. "Me gustaría que la sociedad supiera que la veterinaria es mucho más que la atención clínica de animales de compañía. Los veterinarios también trabajamos en conservación, salud pública, seguridad alimentaria, investigación y protección de la biodiversidad", afirma.
Precisamente, el trabajo en fauna silvestre representa una de las expresiones más completas del enfoque One Health, al integrar el conocimiento de los animales, los ecosistemas y los riesgos que pueden afectar a las personas.
A lo largo de su carrera, Pedro María Mojica ha contribuido a la recuperación de miles de animales y a la generación de conocimiento científico sobre intoxicaciones, contaminantes y salud ambiental, combinando la práctica clínica con la investigación y la docencia. Esta trayectoria fue reconocida recientemente con el premio “Control de Zoonosis por la Salud”, otorgado por el Colegio de Veterinarios de Alicante en la X Gala de la Salud de UPSANA, por su contribución a la prevención y control de enfermedades zoonósicas.
Una profesión al servicio de la salud y la biodiversidad
La parte más gratificante de su trabajo llega cuando un animal puede regresar a la naturaleza después de un largo proceso de recuperación. "Recibir un animal con una patología complicada y que, tras el trabajo del equipo, pueda volver a volar, cazar o comportarse de forma normal en libertad es una gran satisfacción profesional y personal", explica.
Su trayectoria refleja una de las facetas menos visibles de la veterinaria, pero también una de las más estrechamente vinculadas con la protección de la biodiversidad, la salud pública y la conservación del medio natural. Como él mismo resume, "la salud humana y la salud animal nunca han estado separadas; la profesión veterinaria trabaja precisamente en ese punto de unión".
Con esta publicación, la OCV pone en valor el trabajo de los profesionales veterinarios dedicados a la fauna silvestre y su contribución a la salud animal, la salud pública, la investigación y la conservación de la biodiversidad.
Esta iniciativa forma parte de “Rostros de la Veterinaria”, una sección para difundir la labor de los profesionales veterinarios y dar visibilidad a las distintas áreas en las que ejercen su trabajo en favor de la sanidad animal, la salud pública, la seguridad alimentaria, la investigación y el medio ambiente.