Las altas temperaturas del verano favorecen la actividad de mosquitos, garrapatas y flebótomos, vectores capaces de transmitir enfermedades a animales y personas. Ante esta situación, el Colegio de Veterinarios de Toledo destaca cinco errores que detectan en sus consultas y que llevan a bajar la guardia precisamente cuando el riesgo es mayor, lo que favorece la exposición a enfermedades que, en muchos casos, se pueden prevenir con actuaciones sencillas.
El primero consiste en pensar que hay más riesgo de picadura por la noche. Varias especies tienen gran actividad diurna y otras, como las garrapatas, permanecen activos durante muchas horas en zonas con vegetación. Desde el Colegio se recuerda que la exposición no depende únicamente de la hora, sino también del entorno y de las medidas de protección adoptadas.
Restar importancia al agua acumulada en patios, terrazas o jardines también puede ser un foco de infección. Platos de macetas, cubos, bebederos, canalones o cualquier otro recipiente donde el agua permanezca estancada pueden convertirse en lugares de cría para determinadas especies de mosquitos si no se revisan y vacían con frecuencia.
Otro error consiste en interrumpir los tratamientos antiparasitarios durante el verano. Collares, pipetas o comprimidos constituyen una medida preventiva esencial frente a enfermedades transmitidas por vectores y deben mantenerse siguiendo siempre las indicaciones del veterinario.
Collar antiparasitario y baños
En la misma línea, el Colegio llama la atención sobre quienes retiran el collar antiparasitario porque el animal se baña con frecuencia o porque creen que resulta incómodo con el calor. Existen diferentes alternativas adaptadas a cada situación, si bien cualquier modificación de la protección debe realizarse siempre bajo asesoramiento profesional.
Por último, pensar que un animal que vive habitualmente dentro de casa no necesita protección también incrementa el riesgo. Algunos vectores pueden entrar en las viviendas, por lo que la prevención es muy recomendable incluso cuando pasan la mayor parte del tiempo en el interior.
Diego Salgado, vocal de la Sección Técnica del Colegio de Veterinarios de Toledo, subraya que "la mayoría de las enfermedades vectoriales pueden prevenirse si se mantiene al día la protección antiparasitaria, se eliminan posibles focos de cría de mosquitos y se acude al veterinario ante cualquier sospecha. Son medidas muy sencillas, pero básicas para proteger la salud de los animales y también la de toda la familia”.