Miquel Vilardell, Javier Lafuente y Verónica Araunabeña
El rector de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Javier Lafuente, ha firmado un convenio de colaboración con Verónica Araunabeña, presidenta del Consejo de Colegios Veterinarios de Cataluña, y Miquel Vilardell, presidente del Patronato de la Fundació Galatea, con el que se consolidan las acciones iniciadas en 2024 para promover la salud emocional, prevenir el malestar psicológico y fomentar que la Facultad de Veterinaria de la UAB refuerce una cultura del bienestar emocional, dirigido al alumnado del grado.
El programa prevé acciones de sensibilización, formación, participación y apoyo, y se desarrollará con la implicación directa del alumnado y del personal de la Facultad.
«Promover la salud emocional del alumnado es invertir en el futuro de la profesión veterinaria», ha afirmado la presidenta del Consejo. A partir de esta premisa, durante el curso 2023-2024, y de la mano de la Facultad de Veterinaria y la Fundación Galatea, se llevó a cabo una encuesta a más de 500 estudiantes de los grados de Veterinaria y de Ciencia y Tecnología de los Alimentos, los dos que se imparten en la Facultad.
Los resultados revelaron que el 50 % había sufrido depresión, ansiedad y/o estrés; un 32 %, burnout, y un 10,6 % había tenido pensamientos suicidas. El análisis cualitativo de los resultados puso de manifiesto los factores que contribuyen a este malestar emocional, entre los que destacan la sobrecarga y la presión académica, unos horarios excesivos y los propios problemas de salud mental.
Los problemas de salud mental, sin embargo, no son endémicos del alumnado de Veterinaria, sino que son prevalentes en toda la comunidad universitaria del Estado español. Según el estudio La salud mental en el estudiantado de las universidades españolas (2023), elaborado por el Ministerio de Universidades y el de Sanidad, uno de cada dos estudiantes universitarios presenta síntomas depresivos y uno de cada cinco tiene ideaciones suicidas; por otra parte, la ansiedad afecta a uno de cada dos estudiantes y uno de cada cinco sufre insomnio.
Magnitud del problema
Ante esta situación, «la Universidad, por sí sola, no puede resolver los problemas de la sociedad o, en el caso de los veterinarios, de la profesión», afirma Manel López-Béjar, decano de la Facultad de Veterinaria de la UAB. «No obstante, puede ayudar a definir la magnitud del problema en etapas previas al ejercicio profesional y aportar herramientas de utilidad», añade.
Estas herramientas, según el psicólogo y director de la Fundación Galatea, Toni Calvo, consisten en «promover un equilibrio entre la vida laboral y personal, ofrecer formación en gestión emocional, proporcionar apoyo psicológico y grupos de apoyo y concienciar sobre la importancia de la salud mental».
Entre las acciones que se desarrollarán en el marco del programa se incluyen:
- Mejora de la programación académica. Se adaptarán los calendarios académicos y de evaluación, se flexibilizarán los contenidos curriculares y se reforzará la comunicación con el profesorado.
- Formación en soft skills para alumnado y profesorado, para adquirir habilidades como la empatía, la capacidad de gestionar el estrés y resolver conflictos, y la comunicación.
- Tutorías en entornos flexibles. Se crearán espacios personalizados para expresar preocupaciones y se ofrecerá apoyo emocional complementario a la formación académica.
- Actividades de inteligencia emocional y cohesión. Se fomentará la interacción entre los distintos colectivos de la Facultad y se promoverán el apoyo mutuo y el sentimiento de comunidad.
- Orientación profesional para reducir la incertidumbre. Se darán a conocer los ámbitos de trabajo del colectivo, se facilitará la conexión con profesionales del sector y se organizarán jornadas de orientación profesional.
Como parte de todo este proceso, el pasado 30 de octubre se presentó oficialmente el programa de bienestar emocional en una jornada celebrada en la Facultad de Veterinaria. En el mes de noviembre se celebraron dos grupos focales, también en dicho centro, para profundizar en las causas del malestar emocional del alumnado y definir las acciones prioritarias para contribuir a paliarlo.
El primer grupo estuvo integrado por trece personas del equipo docente y técnico, mientras que el segundo lo formaron cinco estudiantes. El objetivo de estos grupos focales era profundizar en las causas del malestar entre el colectivo de estudiantes y recoger propuestas concretas para diseñar las acciones a emprender dentro del programa.