El Colegio Veterinario de Cantabria ha sido escenario de la segunda visita de la ronda de encuentros entre la Organización Colegial Veterinaria (OCV) y las juntas directivas de las corporaciones provinciales, dentro de un acercamiento institucional para conocer su realidad e inquietudes. En esta cita se abordaron diversas cuestiones como la precarización del ejercicio profesional, el excesivo número de facultades y la falta de veterinarios en el medio rural, un hecho que también afecta a esta comunidad por la importancia de su cabaña pecuaria.
El presidente de la Organización, Gonzalo Moreno, escuchó con atención los asuntos planteados por el presidente del Colegio de Cantabria, Fernando Ruiz Sarabia, e integrantes de su equipo, en una reunión celebrada en la sede de Santander.
Dentro del intercambio opiniones, Moreno manifestó la preocupación de la OCV por las condiciones en las que trabajan muchos compañeros, con una remuneración claramente insuficiente. “Es uno de los problemas estructurales de la profesión, en un escenario en el que la evolución salarial desde el primer convenio colectivo ha resultado insuficiente en comparación con el incremento del coste de la vida y con el nivel de responsabilidad, cualificación y exigencia que comporta la actividad veterinaria”, explicó.
La Organización viene trasladando esta preocupación en los distintos espacios de interlocución institucional, con el objetivo de contribuir a que el nuevo marco laboral derivado de la negociación del tercer convenio colectivo responda mejor a la realidad actual del sector. Además, Gonzalo Moreno volvió a destacar el carácter sanitario y el nivel científico de la profesión, una reivindicación constante de la junta ejecutiva.
En este sentido, recordó el esfuerzo llevado a cabo en materia de formación. Así, en 2025, un total de 22.643 veterinarios y veterinarias utilizaron a lo largo de 2025 la plataforma de la OCV para seguir seminarios, cursos y casos prácticos, frente a los 18.226 inscritos en 2024, lo que representa un incremento del 24 por ciento. La cifra refleja la gran acogida de la oferta formativa, que sigue destacando por las tarifas asequibles de inscripción -con la gratuidad en muchos casos- y el interés suscitado por los contenidos seleccionados.
Función de los colegios
Por otro lado, Fernando Ruiz se refirió a la necesidad de incentivar la participación de los colegiados en algunas de las actividades promovidas por las corporaciones. Al respecto, Gonzalo Moreno resaltó su papel en la regulación del ámbito profesional, de la defensa de los intereses de los veterinarios y de la lucha contra el intrusismo, sin olvidar otras acciones que redundan en beneficio de los profesionales.
El presidente del Colegio de Cantabria –que agrupa casi 600 titulados- también aludió a los casos de agresiones contra profesionales, tanto más preocupantes entre los compañeros que ejercen en explotaciones ganaderas, por ocurrir normalmente en enclaves apartados y sin testigos.
Al respecto, Moreno mencionó la puesta en marcha de un seguro específico frente a agresiones, una herramienta de protección real ante situaciones de acoso, amenazas o conflictos derivados del ejercicio profesional, junto a otras medidas encaminadas a mejorar la atención a los veterinarios y veterinarias en al ámbito de la salud mental, ante la creciente presión laboral.
Finalmente, ante la falta de profesionales en el medio rural, insistió en la necesidad de estimular el ejercicio profesional en el campo, “como ya se está haciendo en otros países de nuestro entorno y en Estados Unidos, a través de ayudas económicas y otras medidas por parte de las administraciones públicas”.