La historia de la veterinaria, la de los hitos que han servido para articular la profesión e impulsar a esta ciencia en España, merece en el caso de la Comunidad Valenciana un capítulo especial. El Colegio de Veterinarios de Valencia es considerado como el decano de España por su reconocimiento primero como entidad oficial —en 1901—, si bien por su fecha de creación (1897) se discute tal condición con el de Palencia.
De igual manera ocurrió con el de Castellón constituido también en 1901 pero reconocido legalmente más tarde, en 1922, o el de Alicante promovido en 1902 pero declarado como tal en 1905. Las tres corporaciones valencianas fueron, efectivamente, pioneras en el desarrollo colegial de esta profesión.
Y también lo fue la primigenia Academia de Ciencias Veterinarias de Valencia, impulsada por el Colegio de esta provincia en 1965, cuando entonces solo se contaba con un antecedente, la de Barcelona, constituida años antes. Tras mantener una intensa actividad científica hasta finales de los 70, esta academia se mantuvo solo como entidad formativa hasta 1997, año en el que finalmente se dio por disuelta.
Tras publicar la Generalitat los estatutos de la Academia de Ciencias Veterinarias de la Comunidad Valenciana el pasado 13 de enero, la veterinaria de esta región vuelve a situarse en la vanguardia en este terreno y ya forma parte del reducido grupo de comunidades autónomas cuya profesión cuenta con el respaldo de una entidad de este tipo (junto a Cataluña, Andalucía —que dispone de dos, la Oriental y la Occidental—, Extremadura, Galicia, Castilla y León, Murcia y Asturias), a las que cabría añadir una séptima nacional en Madrid, que es sede de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España (RACVE), que coordina a todas.
La primera cita se dio el pasado 30 de enero de la entidad para celebrar la necesaria asamblea extraordinaria de constitución, que nombró los miembros de su nuevo órgano de gobierno. Jaume Jordá, profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Cardenal Herrera-CEU, expresidente de la Asociación Valenciana de Historia de la Veterinaria Valenciana (AVHV) y premio nacional ‘Amigos de la Historia Veterinaria’ de la propia RACVE, fue elegido presidente.
Como secretario fue nombrado Joaquín Jesús Sopena, decano de la Facultad de Veterinaria de la CEU-Universidad Cardenal Herrera (CEU-UCH), mientras que asume las funciones de tesorero Antonio Calvo Capilla, decano adjunto de la otra facultad con este grado existente en Valencia, la de la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir (UCV).
Más de 3.600 colegiados
“El espectacular desarrollo adquirido en los últimos tiempos por este colectivo profesional ha permitido retomar este proyecto con las garantías de continuidad necesarias. En menos de una década, la Comunidad ha pasado de tener poco más de 2.500 colegiados en 2014 a más de 3.600 en 2024. Más aún, a este factor cuantitativo cabría añadir otro más cualitativo, como lo es la creciente demanda de especialistas en salud y bienestar animal, seguridad alimentaria y salud pública vinculados a sectores distintos al clínico donde la veterinaria también ejerce un papel preeminente”, destacan.
En lo académico y en cuanto a la producción científica, el panorama ha cambiado significativamente con la consolidación de las dos citadas facultades de Veterinaria (en 1994, la del CEU-UCH y en 2004, la de la UCV).
De ahí que sean estas tres entidades —el Consejo Valenciano de Colegios Veterinarios (CVCV), que integra a los tres colegios provinciales, y estas dos facultades— las que han aunado esfuerzos para consensuar estos estatutos —ya oficiales—, así como designado los primeros 15 miembros de su junta promotora (5 por cada una de ellas).
Todos los perfiles seleccionados como miembros son doctores en Ciencias Veterinarias y cuentan con un destacado reconocimiento en sus respectivas áreas de especialización. Además, están en activo y destacan por su juventud. La misma creación de la Academia ha sido también auspiciada por la propia RACVE.
Espacio de referencia para la investigación y el estudio
Estos 15 prestigiosos profesionales se han integrado en alguna de las cinco secciones creadas, que representan todas las áreas de conocimiento de esta profesión y que, desde el pasado día 30, cuentan también con su propio presidente: Ciencias Básicas (Katiuska Satué); Medicina y Sanidad Animal (Claudio Iván Serra); Producciones Animales, Medioambiente y Biodiversidad (Manuel Lainez); Seguridad Alimentaria y Salud Pública e Historia (Juan José Quereda, Premio Seguridad Alimentaria en la IV Edición de los Premios Animal's Health 2025), Historia, Deontología y Legislación Veterinaria (Jaume Jordá).
Según concretan sus estatutos, la Academia actuará como un espacio de referencia para la investigación y el estudio dentro del campo veterinario, promoviendo la generación de conocimiento científico riguroso y su aplicación en el ejercicio profesional.
Además, en un contexto donde la veterinaria juega un papel clave en la salud pública, especialmente en la prevención de zoonosis y en la seguridad de los alimentos, la academia permitirá establecer canales de asesoramiento y colaboración con organismos públicos y privados —realizando informes que sean de interés, por ejemplo— asegurando que las decisiones en materia de sanidad animal y producción agroalimentaria se basen en una evidencia científica sólida.
También contribuirá a la formación continua de los profesionales, asegurando que el conocimiento y las técnicas en la práctica veterinaria evolucionen conforme a los avances científicos y tecnológicos. Por otro lado, la institución fortalecerá la identidad y el prestigio de la profesión en la comunidad, reconociendo su historia y su papel social. Además, fomentará la divulgación del conocimiento a través de congresos, publicaciones y premios, incentivando la excelencia en la investigación y en el ejercicio.